La oración y el incienso

 

Objetivos

Luego de terminar este estudio los estudiantes serán capaces de:

  1. Establecer la relación entre el incienso y la oración
  2. Usar versos bíblicos que prueban la manera en que la oración y el incienso están relacionados en el Antiguo y Nuevo Testamento
  3. Mencionar el significado de oración
  4. Enumerar los efectos de la oración
  5. Definir lo que es oración efectiva
  6. Mencionar la importancia de la oración modelo
  7. Mencionar la diferencia entre oración contestada y no contestada
  8. Mencionar los tipos de oración mas comunes

Texto tema:

“Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”  Salmo 141:2

Introducción

La oración es muy necesaria en el creyente porque es la manera especial en que se establece una comunicación entre Dios y quien ora.  No hay crecimiento espiritual en un creyente que no ora y por consiguiente podemos compararlo con una planta que está en riesgo de sufrir la sequía.  Es necesario que el creyente tenga una comprensión clara de la oración, lo que significa, lo necesario que es orar para que tenga una relación cercana y productiva en Dios.  A menudo los creyentes tomamos la oración como algo rutinario, pesado y difícil de llevar  y see pensamiento va directamente opuesto a lo que la oración significa en la vida cristiana.  Con frecuencia los dogmas y opiniones personales hacen que el proceso de oración sea visto con limitaciones, que a su vez entorpecen la comunicación entre Dios y su creación.  Como hijos de Dios tenemos libre acceso a presentarnos ante El cuando tenemos que orar.  Hay que establecer que la santidad es absolutamente necesaria para power acercarse a Dios  y esa santidad es dada por la sangre de Cristo.  El evento en la Biblia que representa el libre acceso del creyente para orar en la presencia de Dios se encuentra en el momento en que Cristo entregó su vida en la cruz, con el efecto de rasgar el velo del templo que permitió que viéramos el “Lugar Santísimo” con libertad.  Ese acto nos lleva directamente a la presencia de Dios para orar libres de ataduras, dogmas y reglas de hombres.

Que es la oración

La oración es simplemente hablar con Dios.  Es ejercitar nuestro espíritu para que se comunique con Dios y expresarle nuestra adoración, pedir su provisión de acuerdo a la Palabra, arrepentirnos de nuestra maldad, pedir su protección en tiempos de dificultad y darle la gloria por su intervención.  Es el modelo más simple de adoración.  No es requerida una preparación especial para poder orar.  Si tomamos otros ejemplos de adoración, por ejemplo alabanzas por medio de cánticos, podemos establecer que esa adoración requiere de muchos medios incluyendo instrumentos musicales, prácticas para una ejecución del cántico de manera agradable al oído, escritura musical y otros aspectos.  Así que con esa sola comparación se establece que orar (forma simple de adorar) sólo requiere de un creyente con la necesidad de orar.

Efectos de la oración

Cuando oramos entramos en una comunión con Dios.  El efecto de la oración permite que Dios obre a nuestro favor y nuestro espíritu entra en comunicación directa con el Espíritu de Dios y hay un mismo propósito en la oración.  La Biblia ensena que aún nuestro Espíritu gime por nosotros en cuanto a cosas que nosotros no conocemos (Romanos 8:26).  Así que cuando hay oración efectiva nuestro Espíritu viene a estar en un acuerdo completo con las cosas espirituales que convienen para que haya relación con Dios en todos nuestros propósitos.   La oración abre las puertas de los cielos.  Hay que recordar lo que la Biblia dice en relación al poder de la iglesia.  En el principio de la iglesia Jesús dijo unas palabras a Pedro que simbolizan el poder que se reside en la oración.  Es el poder de la palabra, el poder de la lengua. En Mateo 16:19 dice  “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos” así que el poder de la oración es enorme y sirve para atar aquello que es impedimento en la obra y desatar todas las bendiciones y condiciones necesarias para que la obra continúe adelante.  Eso es esencialmente lo que ocurre cuando oramos.  Con la oración atamos la dificultad, la enfermedad, el problema y desatamos la bendición, la presencia de Dios, el poder de su acción.  Hay un poder grande en la oración.

Como compara la Biblia la oración y el incienso

En el verso bíblico tema   (Salmo 141:2) leemos la comparación que hacer el salmista entre la oración y el incienso.  Simplemente establece que la oración sube de igual forma como lo hace el incienso cuando es quemado.  El Antiguo Testamento es sombra de lo que se iba a constituir en el Nuevo Testamento y en cuanto a la oración vemos en Éxodo 30 1:10 la manera en que Dios instituyó el altar para quemar el incienso.  Este altar hecho de madera de acacia y cubierto con oro era cuadrado y tenia unos cuernos en las cuatro esquinas superiores, anillos de oro debajo de la cornisa para la transportación.  En este altar no se ofrecían sacrificios ni libaciones.  Era solo para quemar incienso.  Era trabajo del sacerdote quemar este incienso y el proceso era siempre el mismo.  El sacerdote era responsable de traer carbones encendidos del altar del holocausto y usar esos carbones (los cuales tenían residuos de la sangre del holocausto) para quemar el incienso.  El altar del holocausto fue encendido por primera vez por la presencia de Dios cuando el tabernáculo fue completado y listo para ofrecer el sacrificio.  La presencia de Dios purificó el tabernáculo y encendió el holocausto,  así que la responsabilidad del sacerdote era mantener ese fuego ardiendo todo el tiempo.  Para ello él entraba en la mañana y en la tarde y traía madera para avivar el fuego y removía carbones encendidos para quemar el incienso.  El acto de quemar incienso preparaba el camino para que el sacerdote pudiera ministrar en el Lugar Santo muy cerca de la presencia de Dios que estaba en el Lugar Santísimo.   De hecho el altar del incienso quedaba justo frente al velo que servía de separación entre el Lugar Santo y el Lugar Santísimo indicando que para entrar al Lugar Santísimo había que pasar por el altar del incienso primero.  De la misma manera para poder entrar en comunión con Dios tenemos que ir a la oración para poder tener acceso a El.

El incienso se quemaba en el altar en la mañana y en la tarde y además cuando el tabernáculo se movía de lugar.  En ese momento el sacerdote además de quemar el incienso tenía que untar sangre en los cuernos del altar del incienso y en las paredes del arca del pacto para entonces pasar a desmantelar el tabernáculo para ser transportado.  De la misma manera se hacia para volver a montarlo cuando llegaban al próximo destino.

Sabemos que Cristo instituye la oración en el Nuevo Testamento y nos da el modelo de la oración que se encuentra en Mateo 6:5- 13;  pero un dato interesante es que Jesús toma momentos de oración comparables con la manera en que el sacerdote preparaba el altar del incienso.  Si comparamos Marcos 1:35 y Lucas 6:12 nos damos cuenta de los momentos del día en que Jesús toma para orar.  Así que ese modelo debe ser nuestro norte.  En la mañana debemos presentar el día en oración y en la noche debemos hacerlo nuevamente para darle gracias por lo que nos dio en el día y pedirle su provisión y protección en la noche.   Claro está, esto es una recomendación, no quiero decir con ésto que se convierta en una regla y que no se ore en ningún otro momento.  La oración es flexible y se ora cuando la necesidad llegue, sin embargo el orar en la mañana y en la noche deben ser costumbre para los que quieran acercarse a Dios en oración.

La oración efectiva

En Juan 14:13 y 14 dice “Y todo lo que pidiéreis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.  Si algo pidiéreis en mi nombre, yo lo haré”.  Estos dos versículos bíblicos tienen una enseñanza clara, sencilla y una profundidad enorme.  Es tan simple escuchar de Jesús que lo que pidiéremos en su nombre sería hecho, pero hay que profundizar y buscar lo que quiere decir Jesús con ésto porque hoy día,  mucho tiempo después que Jesús pronunciara estas palabras,  hay mucha gente confundida o confundiendo a otros en relación a estas palabras.  Hay mucha gente que entiende literalmente que todo lo que pidamos a Jesús ha de ser una realidad y llevan a las personas a creer y ejercitar la fe en ésto.  Cuando los resultados de esa oración o de esa fe no son evidentes entonces  muchas veces hay resultados no tan gratos.  Hay mucha gente que sufren la desilusión de haber sido engañados en creer algo falso, otros se resienten con la iglesia y muchos tantos entran en un resentimiento con Jesús por aparentemente no haber cumplido lo que dijo.  Hay otro ejemplo donde muchas veces se usa la frase “en el tiempo de Dios” para justificar la ausencia de una respuesta positiva a la oración y aunque puede ser bíblico y verdadero hay que tomar con pinzas esta aseveración y no es posible aplicarla en todas las ocasiones.  Basados en esto que acabo de presentarles hay que hacerse la siguiente pregunta.  ¿Cómo se define la oración efectiva?  La oración efectiva es aquella que rinde unos resultados ya sea los que esperamos o los que son contrario a lo que esperamos.  Recordemos que Dios tiene una promesa de contestar nuestras oraciones pero no quiere decir que las contestaciones que recibamos vayan de acuerdo a lo que queremos o a nuestros planes específicos siempre que oremos.  Veamos unos ejemplos:

1.  Isaías 38:1-5  “En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amos, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. 2Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová, 3y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro. 4Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: 5Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años”.

2.  2 Samuel 12:14-18  14Mas por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá. 15Y Natán se volvió a su casa. Y Jehova hirió al niño que la mujer de Urías había dado a David, y enfermó gravemente. 16Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra. 17Y se levantaron los ancianos de su casa, y fueron a él para hacerlo levantar de la tierra; mas él no quiso, ni comió con ellos pan. 18Y al séptimo día murió el niño; y temían los siervos de David hacerle saber que el niño había muerto, diciendo entre sí: Cuando el niño aún vivía, le hablábamos, y no quería oír nuestra voz; ¿cuánto más se afligirá si le decimos que el niño ha muerto?

3.   2 Corintios 12:1 9 dice “Ciertamente no me conviene gloriarme; pero vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco al tal hombre (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe),  que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar. De tal hombre me gloriaré; pero de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.  Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí. Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”.

Oraciones escuchadas y no escuchadas según la Biblia

De acuerdo a la Biblia la oración no es escuchada cuando el propósito de la oración no va alineada con el plan de Dios. La oración tampoco es escuchada cuando el corazón o la actitud del que ora lo hace con los intereses equivocados.  Hay varias citas bíblicas  que podemos usar para explicar el tipo de oración que no encuentra espacio en los oídos de Dios.   Primero la actitud y la intención del corazón juegan un papel importante en cuan efectiva es nuestra oración.  Aquí algunos ejemplos de oraciones o actitudes al orar que invalidan la efectividad de la misma.

1.  Lucas 18:10-14   “Dos hombres subieron al templo a orar uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de la siguiente manera:  Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.  Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, se propicio a mi, pecador.  Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido”.  Basándonos en estos versos podemos deducir que la oración que sale de un corazón enaltecido y lleno de prejuicios no es escuchada por Dios.  Tengamos cuidado que cuando oremos nuestro corazón no impida nuestras oraciones.

2.  Mateo 6:5  “Y cuando ores, no seas como los hipócritas;(Condena los fariseos Mateo      23)   porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”. 
3.  Mateo 6:7  “Y orando no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos”. (1Reyes 18:26-29) (Eclesiastés 5:2) 

La Biblia nos ofrece los ejemplos de la oración efectiva y nos asegura que  nuestras oraciones serán escuchadas si seguimos el ejemplo correcto establecido.  Aquí algunos ejemplos de la oración efectiva y escuchada.

1.  Mateo 6:6 “Mas tu, cuando ores, entra en tu cuarto, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en publico”.

2.   La oración si no tiene fe es muerta en sí misma.  Algunos versos de Marcos son ejemplo de esto cuando Jesús maldice la higuera sin frutos y los discípulos le oyen.   Marcos 11: 13,14,21,22,24:  “Y viendo Jesús una higuera que tenia hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo, peor cuando llego a ella, nada hallo sino hojas, pues no era tiempo de higos.  Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti.  Y lo oyeron sus discípulos. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.  Respondiendo Jesús, les dijo:  Tened fe en Dios.  Por tanto, os digo que todo lo que le pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.  Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que esta en los cielos os perdone vuestras ofensas”.

Como se debe orar

La Biblia nos insta a orar sin cesar  1 Tesalonicenses 5:17.  Este texto bíblico nos pide que oremos todo el tiempo pero no implica que lo hagamos continuamente.  Mas bien es una exhortación a no eliminar de nuestra practica la oración.  Tenemos que ser constantes al orar y hacerlo de la manera que agrada a Dios.  Para eso tenemos las guías bíblicas, algunas de las cuales ya hemos tratado y otras que nuestro espíritu nos dará cuando entremos en comunión con el.  Ahora bien, mucho se habla en relación a posiciones, lugares, detalles de cómo orar.  Hay quienes sugieren que se tiene que orar de rodillas, otros han orado de pie.  La posición no es importante o determinante.  La idea de estar de rodillas da la impresión de estar en reverencia,  sin embargo no se debe juzgar esta posición como un acto de reverencia en todo momento ya que se puede estar rindiendo reverencia con rodillas pero el corazón puede estar altivo.  La verdadera forma de oración la determina una conexión espiritual con el Padre.  Podemos actuar la oración efectiva con actos humanos que griten a los hombres que somos personas de oración pero la intención del corazón es lo que Dios ve.

Tipos de oración

En la oración el cristiano derrama ante Dios su alma. Glorifica a Dios por su divinidad, agradece los beneficios recibidos, y pide por sus necesidades y por sus preocupaciones. De ahí derivan las cuatro principales clases de oración.  Estas son con frecuencia mencionadas como principales y suele haber subdivisiones de las mismas.  Hay que recordar que oportunamente se usan más de una al mismo tiempo.  Es el uso de la oración modelo lo que nos lleva a tener una oración que incluya estos cinco tipos de oración.  De todas formas hay que añadir que en situaciones específicas se puede usar sólo uno de los tipos de oración cuando oramos.

1.  Glorificación y alabanza Es la forma más desinteresada de oración. Es la oración de alabanza a Dios.  En este tipo de oración  se refleja la suprema perfección de Dios y cuando el creyente ora de esta forma siempre surgen palabras o frases que dan gloria y alabanza. Establece una comunicación directa con Dios cuando se pronuncian palabras para exaltar la grandeza de su poder.  Salmo 104 es un ejemplo claro de esta oración.

2.  La oración de acción de gracias es expresada por la persona por los beneficios recibidos de Dios. Ella nace espontáneamente en un alma agradecida y sensible, como fue el caso cuando Jesús sanó a los leprosos, sólo un samaritano regresó para darle gracias al Señor (Lucas 17:17-18).  La oración de acción de gracias debe ser parte de las oraciones diarias de los creyentes por las múltiples bendiciones que recibimos a diario.

3.  Oración de súplica  (perdón y arrepentimiento) es la oración más difundida. Es suscitada en el ser humano por la plena consciencia de su debilidad. A causa de las pasiones y de los pecados, nuestra alma está enferma y endeble. Por ello es imprescindible pedirle a Dios por el perdón de los pecados y su ayuda para vencer nuestros defectos. A veces la súplica es suscitada por un peligro amenazante que se cierne sobre nosotros, o a causa de una gran necesidad. La súplica en la oración en estos casos es inevitable a causa de nuestra vulnerabilidad y es grata al Señor. Pero si nuestras oraciones tienen preeminentemente el carácter de una súplica y no se escucha en ellas nuestras voces de alabanza y gratitud, ello testimonia el insuficiente nivel de nuestro desarrollo espiritual y moral.  Este tipo de oración es la del corazón contrito y humillado.

4.  La de intercesión es la oración por otros. Un intercesor es uno que toma el lugar o suplica por el caso de otro y pide a Dios por aquella persona, personas o situaciones.   La intercesión evidentemente es importante debido al énfasis que Jesús colocó en ella en su propio ministerio terrenal. Su importancia también se revela en diferentes partes de la Biblia, llenas de historias de hombres y mujeres que experimentaron resultados poderosos a través de una intercesión eficaz. A través de una intercesión  se puede entrar en el mundo espiritual desde cualquier parte. Las oraciones de intercesión no tienen limitación de distancia pues pueden penetrar lugares humanamente inalcanzables e incluso pueden cruzar barreras geográficas, culturales y políticas. Incluso puede afectar el destino de individuos y ayudar a salvar las vidas y almas de hombres y mujeres, y puede extender el Evangelio del Señor alrededor del mundo mientras se intercede en oración.

Para finalizar recordemos siempre que nuestra oración debe ser como el incienso, que se eleve a Dios en ofrenda grata a su presencia.  Quemada con el fuego del holocausto de nuestras alabanzas.  El acto de ofrecer holocausto hacía limpio al que ofrecía la víctima y nuestras alabanzas a Dios con un corazón limpio y lleno de necesidad de hablar con El abre las puertas de los cielos,  para que como incienso (perfume) agradable llegue a su presencia.

 

Espero que sea de bendición,

Heriberto León

Ministerio Educación Bíblica

 

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